ÁLVARO REJA

Esta exposición te la dedico a ti, Fernando*, amigo.

 


Fernando era la persona que con más ilusión y entusiasmo esperaba esta exposición en Palencia, y ahora, en el momento de presentarla, hace más de un año que nos dejó. Por eso he decidido escribir algunas palabras, para que los que vengáis a verla, conozcáis la amistad que nos unió, de tal modo que mi gratitud hacia él no pase inadvertida.

Al escribir se me agolpan los recuerdos. Conocí a Fernando muy joven, tenia 12 ó 13 años cuando estando comprando material de pintura, en un establecimiento de esta ciudad, él se me acercó preguntándome: ¿eres aficionado a la pintura? Al principio me sentí un poco cortado, al tratarse de una persona mayor, pero su dialogo fácil y amable 
favoreció la comunicación. Me habló sobre pintura, mencionó diferentes pintores mientras caminábamos, y en ese mismo momento, me invitó a visitar su estudio. Era el primer estudio de un pintor que visitaba , quedando grabado en mi retina cada detalle, en especial la fuerza de sus dibujos, las tallas, esculturas, los recuerdos de otros pintores...

"Dibuja y pinta mucho al natural, trabaja siempre en contacto con la naturaleza". Este fue su primer consejo. Lo llevé a la práctica, y aún lo sigo haciendo.
Fernando fue mi padre artístico, su aliento contribuyó a que desarrollara confianza en mí mismo, y que con determinación me convirtiera en pintor. El siempre estaba dispuesto a colaborar; me acompañaba cuando salía a pintar, me visitaba con frecuencia en mi estudio, especialmente en la época de su jubilación cuando nuestra amistad se estrechó. Reflejándose esto en mis cuadros, donde su rostro y sus manos aparecen con frecuencia. La última visita a mi estudio tuvo lugar unos días antes de que nos dejara. Recuerdo su entusiasmo al mostrarle mi obra ... cuando le llevé de regreso a su casa, al cruzar la puerta, sus ojos hablaban de despedida y en aquel silencio, sin decir ni una palabra, nuestros corazones se prometieron amistad para siempre.
Hoy, cuando retocaba el rojo de las amapolas de la primavera, tenía el sentimiento, como algún otro día, de que tú, Fernando, estás cerca, contemplando, en paz, como un ángel de la guarda.

Gracias, Fernando, amigo.

 

 

*Luis Fernando Martínez Fernándezcormenzana fue profesor de dibujo, pintor, escultor y grabador.

 

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